El cuerpo como memoria (1)

Por Susan Campos Fonseca

To “perfom”, or not to be: that is the question

Durante el mes de mayo se celebró en HUB Madrid un Seminario titulado “Cuerpos: Culturas, representaciones, espacios y prácticas”, organizado por NETCREP, red de grupos de investigación de la Comunidad de Madrid, en colaboración con LAPIEZA.  Reunidos María Luisa Ortega (Universidad Autónoma de Madrid), Remedios Zafra (Universidad de Sevilla), Javier Moscoso (CSIC), Kira O`Reilly (Artista Performance), Daniel Martín Bayón (Artista Conceptual) y Victoria Dielh (Artista Fotógrafa), se propició un diálogo al que quisiera dar continuación a través de una serie titulada El cuerpo como memoria, que contará a su vez con un espacio “experimental/experiencial” (Memorias de LAPIEZA/en Facebook). Serie cuyo objetivo es compartir algunas reflexiones alrededor de argumentos tratados durante el Seminario y mi propia investigación, dedicada en este caso a los estudios de performance y política[i]. Para ello, en este primer “post” voy a centrarme en obras de Victoria Dielh, Regina Fiz y Kira O`Reilly, artistas vinculadas por LAPIEZA, y en cuya obra encuentro la presencia de una iconografía de lo sagrado.

Ahora bien, en España todavía es muy crítico tratar el tema de las representaciones religiosas vinculadas a la tradición “cristiano-occidental”, no solo porque remiten a una Tradición identitaria arraigada en la Monarquía católica, sino por su fuerte carga política que, en la mayoría de los casos, dirige a la historia reciente: la Dictatura y el totalitarismo. Se trata por lo tanto de un tema delicado, que visto desde fuera conforma un complejo performance social, dentro del cual quisiera acotar el cuerpo femenino y su carga simbólica. Y digo “femenino” y no “mujer”, para no prestarme a equívocos del determinismo biológico dualista, y precisar que trato con representaciones de un “sagrado femenino” y del cuerpo como memoria (sea mujer, hombre, transexual, etc.).

La presencia en la creación actual de este elemento no pasa desapercibida, pero tratándose de una iconografía que remite a políticas de la memoria especialmente complejas, me centraré, en este caso, en representaciones de “La Piedad”. Y para ello no utilizaré la famosa Pietà (1488-89) de Miguel Ángel, que se encuentra en la Basílica de San Pedro del Vaticano, -aunque su memoria está presente en las obras seleccionadas-, si no a tallas en madera de factura española.

Fig. 1: "Virgen de La Piedad" (Cofrade Cádiz) y "Éxtasis de Santa Teresa" (Victoria Diehl)

El cuerpo es aquí un elemento fundamental, la expresión de la carnalidad, de un tipo de corporeidad de la experiencia religiosa, de una Mística del Eros, para ser más específica, en la que se reúnen la intencionalidad creativa (su usabilidad) y la memoria (dentro de los procesos de recepción), permite a la “Acción” -que supone reunir estas obras (anteriores y siguientes), unas junto a otras-, exponer una presencia liminal, entre conciencia histórica y est-ética, de una Tradición constitutiva como memoria preformativa.

Fig. 2: Nuestra Señora de las Angustias de Ayamonte; Regina Fiz y Paulo Castro; Kira O'Reilly "In the wrong placeness"

Delimitar la presencia de esta iconografía ritual-sacrificial a una estética de la provocación reduce al extremo la acción preformativa. Palpita en estas obras una reconfiguración del religare, una yuxtaposición de tiempos, de temporalidades existenciales, que contienen estéticas de resistencia, pero a su vez, un tipo de “espiritualidad” que en sí remite a ideas de “civilización” concretas: cristiano-occidentales. Se trata de la aporía de la modernidad y su uso instrumental del cuerpo. Porque en estas obras subsiste una experiencia de lo sagrado: “La Pasión”.

Lo sagrado femenino persiste así como una mediación entre lo humano y lo divino,  citando a la filósofa española María Zambrano: “Mas busca la vida ante todo su cuerpo, el despliegue del cuerpo que ya alcanzó, el cuerpo indispensable. Y busca otro cuerpo desconocido.” (Los Bienaventurados, 1979) Porque la “genética” de la creación remite a nuestra propia condición contingente, a la “Némesis de ser”, citando una vez más a Zambrano (Persona y Democracia. Una historia sacrificial, 1958).

No obstante, la historia reciente con-vive en estos performance. La herencia sacrificial del cuerpo requiere, por lo tanto, de espacios para su re-membrar, como los creados, visionariamente, por estas pitonisas contemporáneas.  En mi opinión, no se trata de una “desacralización”, sino del ensayo de otras formas de lo sagrado. Maite Dono lo resume en sus versos: “Mamita no soy mala/ Aunque me ría de dios y sus secuaces/ Y tú seas una santa/ Ave maría purísima/ Ave maría purísima/ Y yo un ser deforme/ Deforme” (Circus girl, 2009).

(Continuará…)

[i] Campos Fonseca, Susan (2011). “Performance of Saint Teresa of Avila in Spanish contemporary classical music”. En: Perfoma 2011, Encontros de Investigacao em Performance, Panel 17: Hispanic Heritage performance as projected on the female body (S. Campos, J. Lorenzo, M. Molina, SIBE Group). Lectura 20/05/2011. Web oficial: http://performa.web.ua.pt/

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