Archivo de la categoría: Año 2008

Compositoras Iberoamericanas y Españolas

Ponemos a disposición de la comunidad científica y el público en general, el primer listado actualizado de compositoras iberoamericanas y españolas, realizado por la musicóloga española especialista en música latinoamericana académica, estudios sobre las mujeres, y de género en música: Dra. Cecilia Piñero Gil. El presente listado es el resultado de la actualización del catálogo incluído en su investigación doctoral “Cuatro Compositoras Iberoamericanas del siglo XX” (Universidad Autónoma de Madrid, 1998), constituyéndose en una de las pioneras en este ámbito.

Este listado será actualizado periódicamente, para acceder PINCHAR AQUI.

El actual listado es una publicación de la “Colección Mousiké Logos” columna musico(etno)lógica de LA RETRETA.NET, siendo difundido en colaboración con ACIMUS, COMUARTE, y The Kapralova Society.

-Presentación oficial en OPUSMUSICA-

 

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“Historia compensatoria y Filosofía: Un caso centroamericano”

 

“FIESTA, INDENTIDAD Y CONTRACULTURA. Contribuciones al estudio histórico de la Gaita en Galicia. De Javier Campos Calvo-Sotelo”

Por Susan Campos Fonseca

Pocas veces se tiene la oportunidad de reseñar un libro sobre el cual se tiene la intuición de que marcará un antes y un después en un ámbito de estudio determinado, no sólo por tratarse de una “etnomusicología de autor”, donde la voz de quien ha dado vida al estudio pasa de “investigador” a “pensador”. Sino porque considero un honor escribir esta reseña, y dedicar unas pocas palabras a un libro que tiene que ser leído en su contexto para entender el impacto que posee como obra de fractura, y como consideración crítica.
El libro de Javier Campos Calvo-Sotelo FIESTA, IDENTIDAD Y CONTRACULTURA. Contribuciones al estudio histórico de la Gaita en Galicia (2007), incluye no sólo un estudio sobre un instrumento en particular, sino una consideración lucida y certera de los estudios etnomusicológicos y la organología tradicional que, en palabras del autor, “siguen teniendo un deuda pendiente con el conocimiento de este instrumento, y con desentrañar el denso entorno histórico y social que le rodea”.
Articulado en siete apartados, incluye no sólo una genealogía del instrumento, sino también una estudio del lugar que ha ocupado tanto en la creación tradicional como en la música académica (apartado Nº 1, 2, y 3). Resulta de especial interés el apartado Nº 4 titulado “Rexurgimiento”, donde el autor trata los aspectos simbólicos de la Gaita dentro del marco identitario Gallego, así como la utilización en otros contextos de creación durante el siglo XX, llegando a la denominada “contracultura” actual abordada por Campos Calvo-Sotelo desde el rock de la posguerra y la llamada “música celta”.

En todo caso, personalmente no estoy de acuerdo con la utilización del término “aculturación”, en el apartado Nº 5 dedicado al siglo XX, ya que considero que un “sin-cultura” es en sí un “con-cultura de sin-”, pero este debate requiere de un espacio más amplio y específico de discusión. Tampoco estoy de acuerdo con limitar un estudio de esta naturaleza a la etnomusicología, ya que incluye la utilización de la Gaita en la música académica, pero esto no responde a una limitación del autor, sino del contexto en que ha sido escrito, ya que en España todavía existen “dos bandos” en lo que toca a los estudios relacionados con la música. Lo cual es una lástima, ya que los autodenominados “musicólogos” o “músicos clásicos”, se pierden de un lectura estimulante, de excelente contenido científico y artístico.

En todo caso, en un reciente comunicado, el autor ha comentado que “…el término “aculturación” se refiere a la adopción por parte de una sociedad de una cultura externa de la que toma (en intercambio desigual) múltiples elementos definitorios; hoy en día es virtualmente sinónimo de “transculturación”, (…). En cuanto a la posible escisión de la etnomusicología como rama que se pronuncia a favor de unos espacios analíticos determinados, (…) creo que en el libro hay una clara apuesta por la multidisciplinariedad y la flexibilidad en el uso de distintas perspectivas epistémicas.” A este respecto, sé que en América Latina sabremos dar su justo valor a este libro, especialmente en el apartado dedicado a “La emigración” (apartado 4.4.), ya que dicho fenómeno sigue cambiando la faz del mundo.

Las “Conclusiones”, tratadas como “Tabla comparativa del gaitero de antaño y el actual”,  resumen el recorrido realizado por el instrumento dentro del complejo “fiesta-identidad-contracultura” propuesto por el autor, sin duda, un acierto metodológico. FIESTA, IDENTIDAD Y CONTRACULTURA. Contribuciones al estudio histórico de la Gaita en Galicia (2007) es un libro cuyo aporte intelectual, musical y científico debe ser tomado en cuenta desde ambos lados del Atlántico.

Como citar esta reseña:

CAMPOS FONSECA, Susan: “FIESTA, INDENTIDAD Y CONTRACULTURA. Contribuciones al estudio histórico de la Gaita en Galicia. De Javier Campos Calvo-Sotelo”, en LA RETRETA (columna Mousiké Logos), AÑO I, Nº 2, Mayo-Junio, San José de Costa Rica, 2008, ISSN: 1659-3510.

 

Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros

“El Paisaje Sonoro se mueve en un ámbito musical de planteamientos abiertos y pluridisciplinares con múltiples implicaciones y aplicaciones (composición musical, patrimonio inmaterial, pedagogía musical, geografía sonora, urbanismo sonoro.). Partiendo de una información y de conceptos básicos que permiten comprender la importancia y el alcance de este campo del sonido, las Actas de este primer Encuentro nos muestran las reflexiones y los logros de algunos de los principales grupos, artistas e investigadores que desarrollan esta actividad en España e Iberoamérica. Por todo ello el Instituto Cervantes, a través de su Centro Virtual, se hace eco de iniciativas como esta poniendo a su disposición las intervenciones de los ponentes.

Y Mousiké Logos los trae a LA RETRETA (Acceder)

El Legado de José Buenagu

Por Susan Campos Fonseca

José Buenagu (Fotografía cortesía de Jorge Molinera).

En la edición de la revista Opusmusica (marzo, nº 23, 2008) se publicó el artículo “El Legado de José Buenagu”; donde indiqué cómo mi objetivo era “dedicar un pequeño homenaje al Maestro español, cuyos 50 años de carrera artística merecen un especial reconocimiento”, por lo que anunciaba que realizaría dos artículos, el primero, dedicado a una presentación general de su persona y obra; y el segundo, dedicado a conversar con él acerca de su trabajo con la música española e iberoamericana, por ejemplo, su experiencia en el Latin American Music Center de la Indiana University, auspiciado por la Fundación Fulbright entre 1980 y 1981, y lo que se sumaría un recorrido teórico-práctico en el ámbito de una de sus especialidades, la música para cine, al que dedicó pocos años, pero donde obtuvo varios premios nacionales e internacionales (ver Colección Mousiké Logos). Pero pasado el tiempo,  llego a la conclusión de que “resumir” en unas pocas páginas más de 50 años de vida creativa es prácticamente imposible.

John Williams, The Seville Concert (José Buenagu, director)

No obstante incluyo una muestra de su trabajo como realizador y director, en este caso particular, una producción suya para el prestigioso Canal ARTS, al lado del prestigioso guitarrista John Williams. Espero que este conjunto permitan un acercamiento a la persona, al artista, al teórico y realizador español, a quien estoy profundamente agradecida por su generosidad y apoyo a este proyecto.

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Actualizado el 22/05/2011

Cultura Afroamericana en el Museo de América

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Por Elena Delgado y Ainhoa de Luque(1)

Durante el mes de febrero, la cultura afroamericana ha tenido un especial protagonismo en el Museo de América, coincidiendo con la atención que en Estados Unidos se presta durante este mes a las manifestaciones afroamericanas. La Embajada de EEUU en Madrid ha facilitado la presencia de Tania León, compositora de muy reconocido prestigio, recién nombrada embajadora cultural de EEUU.La figura de Tania León muestra la relevancia de la cultura afroamericana hoy en EEUU, a la vez que hace patente la capacidad de este país para asimilar a las gentes nacidas en otros tierras, ofreciéndoles oportunidades y capacitación para el desarrollo de sus inquietudes.Tania León, nacida en La Habana (Cuba), convirtió New York en su plataforma creativa coincidiendo y formando parte de movimientos escénicos y musicales tan singulares como el Dance Theatre of Harlem – del que fue miembro fundador en 1969 – , la Brooklyn Philharmonic Community -con la que ofreció conciertos dirigidos a las gentes del barrio con obras de artistas vinculados al barrio -, o el Festival Sonidos de las Américas de la American Composers Orchestra, del que fue cofundadora en calidad de experta en música latinoamericana.La conferencia de Tania León “Mi música, un proceso de sincretismo de raíces culturales diversas”, sobre su trayectoria personal y profesional, sirvió para cerrar un programa que, formando parte de los ciclos de conferencias que el museo ofrece todos los sábados y de los programas musicales de los domingos, se ocupó de destacar la influencia que el elemento africano tiene, ha tenido y tendrá en la formación de la cultura americana.Bajo el título “La influencia africana en la cultura americana” el Ciclo de Conferencias abordó temas de música y literatura.Para impartir las charlas contamos con la colaboración de reconocidos profesionales. La musicóloga Victoria Eli abría el ciclo con “Lo africano en la música culta americana”, centrándose en explicar la paulatina incorporación de los elementos musicales y ritmos de origen africano a la música culta americana, un fenómeno que comenzó en el siglo XIX, con las independencias de los países americanos.Como complemento, la conferencia “El protagonismo de la música negra en la música popular del siglo XX”, impartida por Elena Delgado, explicaba cómo la fusión de las músicas negra y popular comenzaba en las grandes ciudades norteamericanas a principios del siglo XX, convirtiéndose en un fenómeno que Estados Unidos, como gran eje de la industria cultural, difunde e impone como corriente musical por todo el mundo.Para la tercera conferencia, Eulalia Piñero, especialista en literatura norteamericana, quiso subir “el cuerpo de la mujer africana a escena” contando el caso de la obra teatral “Venus” de la dramaturga Suzan Lori Parks, que analiza de manera incisiva la objetivización a la que está sometido el cuerpo de la mujer negra.Para finalizar el ciclo, la musicóloga Cecilia Piñero compartió con nosotros sus conocimientos sobre la figura y la obra de Tania León, no sólo a través de su conferencia “La riqueza multicultural en la composición de Tania León”, sino también haciendo posible el contacto con ella para que pudiera estar entre nosotros.Dos programas y cuatro conciertos completaron la propuesta. Los dos primeros domingos, con el programa “Blues, Samba… y Bolero”, sobre música popular internacional de influencia afroamericana interpretada por el cuarteto Betty Crown. Para los dos últimos domingos se programó un concierto Homenaje a Tania León, con un repertorio para flauta y piano iniciado con piezas de Tania y completado con piezas de conocidos compositores americanos, que servían así como contrapunto a su forma de entender la música.

Como citar esta noticia:

DELGADO, Elena, y DE LUQUE, Ainhoa: “Cultura Afroamericana en el Museo de América”, en LA RETRETA (columna Mousiké Logos), Año I, Nº 1, febrero-abril, San José de Costa Rica, 2008, ISSN: 1659-3510.

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1. Elena Delgado es Subdirectora del Museo de América (Madrid), y Ainhoa de Luque es miembro del Departamento de Difusión de dicha institución.

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Recomendación: TANIA LEÓN DOSSIER ESPECIAL (acceder)

ISSN: 1659-3510© http://www.LaRetreta.net 2008, San José de Costa Rica

Un acercamiento a la “Nueva” Musicología

Por Susan Campos Fonseca (*)

La “Nueva” musicología, es en sí misma un problema epistemológico y hermenéutico, cuyas herramientas metodológicas, como en otras ciencias tanto “naturales”, tecnológicas, y sociales, se constituyen a partir de un límite fundamental, el preguntar “humano” que las despliega.

Es así como cada generación revisa los argumentos, cánones y paradigmas de la anterior, en busca de una “renovación”, de una “revisión crítica” (entre mito y razón), que permita a las preguntas seguir fluyendo, y a las “respuestas”, el no petrificarse. En éste sentido el musicólogo Leo Treitler[1] escribe:

…la palabra “nuevo” es en la “nueva Izquierda”, el “Nuevo Historicismo”, la “Nueva Filosofía de la Historia”, la “Nueva Musicología” un soporte para una narrativa, ahora extensamente recitada como constitutivo de una mitología moderna, de opresión que persigue ser liberada (de la “hegemonía”, “tiranía”, “patriarcado”, “autoritarismo”, etc.) de las disciplinas tradicionales – símbolo en el doble sentido del Discipline and Punish de Foucaul), y atendida por un ethos de estimulación en libertades nuevamente fundadas.”[2]

Para comenzar, y como señala el Dr. Treitler, la palabra “Nuevo” es una paradoja, pues impone una radical discontinuidad, y, en sí misma, supone “nuevas ortodoxias”. Así, para él la raíz de la problemática planteada por el adjetivo “Nuevo” reside en que implica “re-pensar”, “re-considerar”, por ejemplo, los parámetros y principios históricos, y, en el caso de la “Nueva” musicología: “re-pensar” la historiografía de la música como problema “en sí”.

La “Nueva” musicología implicará entonces “re-pensar” las descripciones historiográficas “tradiciones” de una musicología que ha defendido un “coherente” y “unificado” proceso histórico y cultural, cuya organización y “evolución” se ha desarrollado atendiendo a un “coherente” y “unificado” ente acotable y “centrífugo”, al cual se asocian “otros” procesos históricos de manera ordenada y siguiendo sus mismos principios.

A este respecto, la especialista en música y teoría crítica Rose Rosengard Subotnik, subraya dos puntos de vista en el pensamiento historiográfico musical “Americano”, en referencia a lo que ella llama “Continentalist view and the Anglo-American view” (anótese la especial incisión en el verbo view, entendido como parecer, opinión, y también, vista, panorama, aparecer[3]). La autora indica:

“Pero el Continentalismo generalmente emerge de considerar la posibilidad y distinción de cualquier artefacto entre dos niveles de estructura que asignan significado y valor: primero, la estructura interna o autónoma del artefacto en sí mismo; y segundo, la estructura cultural, filosófica, las premisas ideológica que entrelíneas o posicionando el artefacto y, últimadamente, el estudio del artefacto.”[4]

Este cuestionamiento entre “artefacto” y “estructura” cultural, filosófica e ideológica, supone para Subobnik una “underlying”, un “leer entrelíneas” o “trazado interno” cuya problemática reside en cómo la cultura occidental entiende la frase inglesa “the medium in the message”[5] según un paradigma. Medio y mensaje constituyen una difícil entidad, más aún a la hora de tratar de identificar un límite entre ambos en relación a un paradigma. Este tipo de enfoque se ve reflejado en las argumentaciones de la musicóloga estadounidense Susan McClary[6], cuando, citada por R.R. Subobnik, expone:

…el viejo paradigma de la Gran Cultura es una calamidad o causa de celebración dependiendo obviamente del camino en que uno se posicione con respecto a ese paradigma. Hay quien clama por el privilegio institucional que sigue el viejo sistema, pues la cultura postmoderna aparece absolutamente nihilista. Los bárbaros estan siempre a las puertas pero nunca antes los custodios de las puertas han tirado las barreras y les han invitado a entrar…”[7]

Ante semejante imagen, debemos considerar a un personaje fundamental para la musicología americanista e hispanista: el musicólogo estadounidense Robert M. Stevenson (n. 1916)[8].El Dr. Stevenson aparece saliendo por las puertas (ante las narices de los custodios), y en lugar de esperar el día en que “los bárbaros” sean bienvenidos dentro de la fortaleza, se expone a ambas miradas, él, en límite, ante los custodios y los bárbaros tiende un puente.

Pero como puente, trabajos como el suyo plantean una distancia que sigue presenté en ellos, ya que constituyen una corporización mediática en los procesos de “entendimiento”, los cuales se muestran en el relato musicológico como dos niveles de interpretación histórica, que comprenden, a su vez, dos polos dicotómicos: 1) el Arqueológico (antropológico-epistemológico), y 2) el Hermenéutico (entendido como historia cultural e historia de las ideas). Esto ha dado como resultado una conformación genealógica de la construcción musicológica, exponiendo así un problema fundamental en las bases del relato musicológico: la unidireccionalidad de la construcción del puente. Se construye así “de las puertas de la fortaleza” hacia unos “otros”, revelando una estructura comparativa en dirección a una “génesis” o parámetros históriográficos que buscan establecer un entendimiento mutuo a través de una legitimidad en relación a una Gran Cultura entendida en el sentido de “los que están en la fortaleza”. Se trata de demostrar que esos “otros” también responden a “ése paradigma” desde “su diversidad”, y el puente es posible porque ambos son “iguales”.

Considérense a este respecto las palabras del musicólogo Gary Tomlinson[9], cuando, en relación al trabajo del antropólogo Bernard McGrane[10], señala como las concepciones del Renacimiento y la Ilustración, entendidas desde la antropología, reflejan:

“En primer lugar la oposición Cristiano/no-Cristiano, y el segundo “una psicología del error y una epistemología de todas las formas y causas de no-verdad” (McGrane, p. 77). Sólo en la mente del siglo XIX, armada con el nuevo concepto geológico, de tiempo evolutivo, pudo concerbirse la antropología moderna. En ésta antropología las diferencias fueron historizadas. Los Europeos vieron el espacio simultáneo que compartían con otros cómo una línea temporal axis de un tiempo progresivo, con otros en un punto anterior al de ellos. Los Europeos consibieron a los otros, así, cómo un polo primitivo en comparación al pasado y al presente. Esta antropología se levantó cómo una faceta de la categoría novecentista más general de organicidad evolutiva, historia teleológica. Por esta concepsión McGrave relée repetidamente la poderosa crítica a la antropología de Johannes Fabian en su libro Time and the Others de 1983[11]; la comparación de McGrave entre el otro primitivo y el moderno Europeo, en su transformación de un espacio simultáneo dentro de la línea temporal, es precisamente el “desmentimiento de la coetaneidad” central del libro de Fabian. Seguiendo éste desmetimiento, Fabian argumenta, que el antropólogo objetiva sistemáticamente a los otros que el estudia…[12]

Se identifica entonces el problema como un monólogo analítico en la sistematización de los estudios musicológicos, y aunque estos traten de no “silenciar” a ese otro a quién y sobre quién preguntan, el “silenciarlo” se produce como parte del “proceso de entendimiento”, proceso que se plantea desde un “horizonte histórico” como límite. Horizonte entendido (como cita Tomlinson), en el sentido de Gadamer, cómo “fusión de horizontes” (Horizontvershmelzung)[13], desde la mirada centroeuropea y/o anglosajona.

Considerar que es posible una “fusión de horizontes” en este sentido, supondrá, para el propio Tomlinson, serios cuestionamientos, como por ejemplo: ¿cómo en ese punto de vista sintético pueden ser compatibles extrañeza y familiaridad? Ya que el movimiento del horizonte histórico y el énfasis en la diferencia implican un problema de estudio en sí.

Entonces ¿Cuál es el status de la otredad inicialmente? Y ¿cómo percive esa otredad la proyección del horizonte histórico en su movimiento o “asimilación”?[14] Este es uno de los problemas que se ha planteado como postulados la “Nueva” Musicología. Pero esto implica un factor crítico también de la “Nueva” Musicología hacia sí, ya que sigue siendo “Musicología” que al volver-se hacía sí misma como objeto, ha denominado a este proceso bajo la “etiqueta” de lo “Nuevo” en el sentido de Leo Treitler. A este respecto, como señala la musicóloga española Pilar Ramos:

Al cabo de dos décadas del nacimiento de la Nueva Musicología se observa en los dos últimos años cierto distanciamiento, no ya por parte de la, digamos, vieja guardia, sino por algunos musicólogos del propio movimiento. Estos autores, si bien defendiendo varias de las aportaciones de la Nueva Musicología, localizan su emergencia en unas coordenadas políticas y académicas estadounidenses muy concretas, hasta hora no tan explicitadas. Además, critican abiertamente excesos interpretativos, y especialmente, desmitifican algunas figuras, concretamente a Joseph Kerman o Laurence Kramer.”[15]

Por esta razón, la “Nueva” musicología como una perspectiva de análisis en relación a los paradigmas de la musicología anglosajona de los años 50 al 80, planteará una reconsideración crítica del rol instrumental e ideológico de la musicología histórica, la etnomusicología, la teoría (composición) musical, las ciencias sociales y humanas, develando la necesidad de un enfoque interdisciplinar, como “naturaleza holística”, en la Musicología como Disciplina[16]. Naturaleza holística que revela su “lucha” interna y externa en el límite, como puente entre el “monólogo analítico” del paradigma musicológico de la llamada “Gran Cultur” eurocentrica y sus “otros”.

Como citar este artículo:
CAMPOS FONSECA, Susan: “Un acercamiento a la “Nueva” Musicología”, en LA RETRETA (columna Mousiké Logos), Año I, Nº 1, febrero-abril, San José de Costa Rica, 2008, ISSN: 1659-3510.
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[1] Profesor en la City University of New York.[2] TREITLER, Leo: “The Historiography of Music: Issues of Past and Present”, en Rething Music, Oxford University Press, 1990, p. 356. La traducción es nuestra.[3] Idem, p. 376.[4] SUBOTNIK, Rose R. : “The Role of Ideology in the Study of Western Music”, en Developing Variations. Style and Ideology in Western Music, University of Minnesota Press, 1990, p. 4. La traducción es nuestra.[5] Idem, p. 13.[6] Una de las figuras más significativas de la llamada “Nueva” musicología, su trabajo se destaca por la combinación entre musicología y feminismo.[7] SUBOTNIK, Rose Rosengard: Deconstructive Variations. Music and Rason in Western Society, University of Minnesota Press, 1996, (Introduction), p. XXV. La traducción es nuestra.[8] Actualmente realizó mi tesis doctoral sobre su trabajo.[9] Especialista en música del alto Renacimiento y Barroco temprano, ópera y contactos culturales cruzados, historia e historiografía cultural, profesor de la Universidad de Pennsylcania.[10] McGRANE, Bernard: Beyond Anthropology. Society and the other, Columbia University Press, New York, 1989.[11] Johannes Fabian es una de los primeros antropólogos en introducir el concepto de cultura popular en lose studios del África contemporánea, Tomlinson se refiere a su libro Time and the Other. How anthropology makes its object, publicado por Columbia University Press, New York, en 1983.[12] TOMLINSON, Gary: Music in Renaissance Magic. Towards a Historiography of Others, The University of Chicago Press, 1993, p. 8. La traducción es nuestra.[13] Idem, p. 22.[14] Idem, p. 22.[15] RAMOS, Pilar: “Nuevas tendencias en la investigación musicológica”, en Revista de Musicología, Vol. XXVIII, Nº 2, 2005, p. 1398. A este respecto considérense por ejemplo “The New Musicology” de Charles Rosen (en Critical Entertainments: Music Old an New, Harvard University Press, 2000, pp. 255-272), y “Music à la Mode” de Lawrence Kramer, respondiendo a Charles Rosen en The New Yok Review of Books, (Vol. 41, Number 15 · September 22, 1994), disponible en:http://www.nybooks.com/articles/2143 (conusltado el 2/02/2008).[16] NETTL, Bruno, NETTL, Bruno: “The Institucionalitation of Musicology: Perpectives of a North American Ethnomusicologist”, p. 310.

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(*)Pasado un tiempo han aparecido en lengua castellana dos textos interesantísimos que llaman la atención en relación al tema que abordamos hace dos años en este pequeño espacio. Ambos han coincidido en el Nº 13 de la Revista Transcultural, el primero sobre el que quisiéramos llamar la atención es de Juan Fco. Sans y el segundo, de Alejandro L. Madrid.