Archivo de la categoría: Memorias

Nuevo sitio

Susan Campos Fonseca

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Gracias por visitar MOUSIKÉ LOGOS.

He cambiado de sitio,

os invito a mi nueva web oficial:

www.susancampos.es (ver /blog)

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Fotografía: Susan Campos Fonseca, Silvia Calles`closet y Meat (7) Tomoto – Melancolía.

(Web oficial en construcción)

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La España de Ausín Sáinz

Una imagen del artista español Ausín Sáinz resume el estado de España ¡Impresionante!

Obra de Ausín Sáinz (sin títuto).

Europa según Viena (2012)

El concierto de año nuevo, celebrado por los vieneses con sus valses, orquesta, coros, bailarines, y directores invitados entre múltiples estrellas y demás paladines, es una tradición que los medios difunden religiosamente. Cada año el sacro ritual de la “gran cultura” convoca a creyentes y no creyentes, animados por el espíritu contingente del estado-nación y sus comunidades imaginadas.

Pero ¡que sorpresa! este año el acostumbrado intermedio coreográfico nos llevo de paseo por las calles vienesas, de la mano de turistas enamorados cuya historia, contada por “músicos callejeros” (y de cámara), decoró las ciudad con audiotopías  devenidas de los “imaginarios nacionales”, sus identidades y alteridades. De repente Viena se convirtió una ciudad de las maravillas, donde una Europa “plural”, y sus visitantes, salían a pasear. Quizás la crisis del modelo comunitario inspiró este manifiesto “lite”, nada despreciable, que en su aparente superficialidad mostró el rostro más utópico de la “diversidad” comunitaria, en su versión turística por supuesto, pero comunitaria y diversa al fin ¡en Viena! Extremadamente esencialista pero efectivo, considerando el contexto lúdico del intermedio en el marco del Concierto de año nuevo, sumum del “Volksgeist” al que siguen rindiendo culto los estados nacionales, el paradigma de la “gran cultura” y sus ideas de “civilización”.

Susan Campos Fonseca
Madrid, 2 de enero de 2012

7 discos para concluir 2011 ;)

El tema de la elección es “rigurosamente subjetivo”, ya lo decía Fernando Trueba en su Calle 54. Para mí, lo más interesante justamente resulta ahí, cuando las razones “rigurosamente subjetivas” responden a políticas de la memoria, creando estados de la cuestión y teleologías. Quizás por eso el tema de los “listados” me llama tanto la atención, no me quiero poner pesada, es evidente que las listas reflejan a quienes las hacen, el porqué y bajo qué imperativos son elaboradas. Imposible satisfacer a todo el mundo, pero la experiencia con  “6 libros entre 2010 y 2011″, me enseñó que esta práctica, que va desde las publicaciones periódicas hasta las tesis, propicia diálogos nada despreciables… especialmente con otrxs que, al igual que nosotrxs, han decidido crear sus propias listas, en este caso, “alternativas”, frente al “mainstream” de los suplementos “oficiales”. Puede pasar, incluso, que uno de ellos, como me pasó con BABELIA, responda a la provocación y comparta la “lista alternativa” en cuestión… es lo que tienen los social media. Puede que nadie nos escuche, puede que sí… el tema es no quedarnos sin voz, elegir decir o no decir “nada”, o “nada” que valga la pena.

Personalizados con luz invernal: Sons-Nús, Tomoto, SinQuenza y Anne-Sophie (...)

Seguro que conoceréis, entre muchas otras, “Las listas de 2011” que publica Tentaciones (en EL PAIS), pues me he tomado el tiempo de leer los comentarios y está claro que no soy la única que necesita reivindicar sus discos, en este caso, para concluir el año. Porque la “industria” del disco, desde las descargas “legales” en páginas de los propixs creadorxs a los sistemas como Spotify, pasando por  distribuidoras tipo iTunes (y similares), tiendas físicas y sí, descargas “piratas” (término gracioso, por lo épico), sigue viva. Re-inventándose en múltiples formas y prácticas, porque seguimos “consumiendo” música grabada. Sea para construir nuestros paisajes sonoros personales o, como debo confesar, para realizar  estudios sobre nuestras propias pasiones… como en esta pequeña lista. Mi idea no es “destacar” ninguno como “discos del año”, cosa que sí hice con los libros. Justo porque soy profesional del gremio he preferido relajarme y dejar de guardar las formas para “el gremio”. Reúno aquí los discos que real y efectivamente estoy escuchando en estos últimos días. Son discos que habitan mi experiencia cotidiana, mi entorno y preocupaciones directas. Sí, es una lista egoísta, pero cómo si no, mis razones son rigurosamente “dialécticas”, pero sirven para compartir producciones que quizás otrxs también aprecien o deseen compartir. No incluyo reseñas esta vez, solo invito a escucharlos… es un ritual personal, una ofrenda (*).

Digamos: "From Paula to Paula" ("Pupa" de P. Lloveras)

1. Paula Schocron “Gran Ensamble” (Aqua Records, 2011), de Paula Schocron.

2. Rihm: Lichtes Spiel, Dyade; Currier: Time Machines (Deutsche Grammophon, 2011), Anne-Sophie Mutter, New York Philharmonic. Alain Gilbert-Michael Francis, dir.

3. Night of Hunters (Deutsche Grammophon, 2011), de Tori Amos.

4. Equilibrio (Verso, 2011), de María de Alvear (Juan Carlos Garvayo e Isabel Pérez-Requeijo, pianos, Atelier Gombau orq., Carlos Cuesta, dir.)

5. Sons-Nús (Nuba Records, 2010), de Maite Dono y Baldo Martínez.

6. Chamber Music Society (Heads Up, 2010), de Esperanza Spalding.

7. Las Vênus Resort Palace Hotel (Crammed Records, 2010), de Cibelle.

(*) Como los libros, se muevan entre 2010 y 2011, pero además, destacan las creadoras.

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6 libros entre 2010 y 2011 (?!)

Para personalizar el listado, mi ejemplar de "Pan para la princesa" (junto a pin "Vanitas" de Fernando Vicente).

El tema de los listados dedicados a “libros del año” siempre me deja terriblemente descontenta, por esta razón, y en respuesta, publico “6 libros entre 2010 y 2011”. Incluyendo libros publicados y/o presentados en 2011 -dos de ellos son de 2010, y uno en lengua inglesa-, ya que este es otro criterio de los listados que siempre se presta a confusión, más aún con todo el tema de las ferias del libro, las prisas y los premios. Solo son seis porque mi objetivo no es agobiar con todas mis lecturas del año, sino, subrayar los que considero más representativos… ya saben, esos libros que tocan profundamente, de los que no puedes dejar de hablar, que citas sin parar y recomiendas a todxs lxs amigxs (y enemigxs)… De paso, procuraré ser más rigurosa que los típicos listados que nos dicen, “X críticos y colaboradores han votado y/o han sido encuestados, etc.” (sin dar prueba). Así que incluiré en cada caso el enlace a una reseña mía, o en su defecto, a un texto que considere especialmente representativo.

Me comprometo y expongo con este pequeño listado, que el “mainstream” no crea que tiene la última palabra:

Mi ejemplar de "Sin contar la música" (junto al ensayo de M. Zambrano que lo inspira).

I. Sin contar la música: Ruinas, sueños y encuentros en la Europa de María Zambrano (Endymion-Ensayo, 2011), de Joaquina Labajo.

2. Tratado de la injusticia (Anthropos-Ensayo, 2011) de Reyes Mate.

3. Barnum: Crónicas del gran show musical (Nortesur/Musikeon-Crónicas, 2011), de Alessandro Baricco.

4. Pan para la princesa (El Gaviero-Poesía, 2011) de Elise Plain (*).

5. Feminism is Queer. The intimate connection between queer and feminist theory  (Zed Books-Tesis, 2010) de Mimi Marinucci.

6. Tiento (UANL-Poesía, 2010), de Rocío Cerón.

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Digamos 6 1/2: También incluiría La fugitiva (Alfaguara-Novela, 2011) de Sergio Ramírez,  libro que menciono en “Pensar en el país de los suicidas: una historia sacrificial” y “La revolución silenciosa de Caperucita encarnada (Costa Rica, 1916)”, por abordar un tema que me preocupa especialmente.

(*) También en “Los 10 de 2011 (Poesía)” en El cuento del loco, otro listado alternativo.

Felices fiestas (circus world)

(Sin comentarios, que las imágenes hablen y c/u sume)

Fuentes (1) y (2)

¡Salve paggiachi!¡Salve la princesa!

Joker's Asylum: Harley Quinn

La cultura urbana es autofágica y caníval, sus tentáculos acarician con sed erótica y matricial imaginarios distópicos, carnavalescos. El patrimonio de “lo femenino” comparte esta práctica, pero visto tras el antifaz de la teoría “queer”, del “feminismo queer”, revela que debajo de la piel subyacen más imaginarios y poéticas de que alimentarse.

Hablo por experiencia, quizás porque derrepente veo metamorfósis de Harley Quinn -y los metaimaginarios que en ella se reúnen-, recogidos en creaciones de las que mi deseo est-ético esta hambriento. Podría atreverme a identificar una “tendencia”, pero detesto homogeneizar los fenómenos y a lxs creadorxs cuando no existe una intención aparente de “escuela” o activismo común. Sin embargo, con permiso de Toño Camuñas, Miss Van, y Silvia Calles, me permito acariciar una seductora poética “de cuento”, de circo y “guasonas”, en piezas suyas que recojo aquí:

"Guasonas": Miss Van, Toño Camuñas y Silvia Calles (*)

La ciencia de la pasión no es racional o irracional, no depende del progreso, ella combina y recombina el genoma de “lo imaginario”, de la erótica de “lo femenino” y “lo queer” de sus transformismos… el cuerpo, finalmente, vence en la ingestión y digestión de las cicatrices, del trazo y antifaz de princesas deslavadas.

Elise Plain en "Cuadernos gaviero" (2011)

Soy egoísta, sin duda, actualmente trabajo en la música para una performance de Pan para la princesa de Elise Plain (Proyecto “©ALTAR”), y en las obras que inspiran mi deseo veo la oportuna oscuridad y sangrienta dulzura del “cuento de hadas”. Quizás por eso necesito compartir este trozo de maravilla, de “país de las maravillas” que emerge ante mi, me abraza y ahoga como una “pequeña muerte” … porque me encuentro con “guasonas” cuyos secretos, por amor, añoro conocer…

Porque en este estadio de mi investigación me agotan el “feminismo de la igualdad” y sus ministerios… quienes pretende “homegeneizar” experiencias del cuerpo. Me niego tanto a los corsés políticos y los supuestos de verdad, como a los fracasos de “pantsuit y broche” en conferencia de prensa. Porque mi cuerpo es “queer”, mujer “queer”, contingente, como el de estas “guasonas” que todo lo destrozan, de las que bulle la furia del “transfeminismo” y de la nada…

The ultimate joke...

Me equivoco, sí, como Harley Quinn, pero de repente rio y lloro como paggiachi y exclamo ¡Salve paggiachi!¡Salve la princesa! Después de un tiempo en el “lado de la ciencia”, al fin puedo adentrarme con toda libertad, en el umbral oscuro del mythos

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(*) La elección de las piezas en el recuadro y su composición es mía.

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ANEXO/COMPARTO: 184_Pan para la princesa by Elise Plain, Miguel Guzmán y El intruso

Tesis cervantista, sendero quijotesco

En su número de marzo 2012, la prestigiosa revista internacional Música y Educación publicará una nota dedicada a la lectura de mi tesis doctoral:

Nota en la revista Música y Educación (detalle).

¡Muchísimas gracias! Todos los honones para l@s compositor@s y autor@s recogid@ en este proyecto de investigación: Luis Sandi; Jorge Arandi Navarro; Horacio López de la Rosa; Juan Orrego-Salas; Ana Lara; Luis Bacalov y Samuel Máynez-Champion; Gisela Hernández y Mirta Aguirre; Eduardo Morales-Caso; Frederico Richter, Carlos Drummond de Andrade y Cándido de Portinari; David Rosenmann-Taub; Germán Cáceres y Hugo Lindo; Marvin Camacho y Mario A. Marín; el movimiento Tropicália en Brasil; Milton Nascimento y César Carmargo Mariano; entre otros.

“Feminism is Queer” de M. Marinucci

Por Susan Campos Fonseca

Part I (29/10/2011)

Este es un proyecto de reseña seccionada ligado a un proyecto de exploración personal, relacionado con una crisis de fe. Lo digo así, porque durante los últimos años mis investigaciones en la línea de los estudios sobre las mujeres y la música me han llevado por múltiples callejones, desde donde han emergido máscaras de diversa índole, activismos específicos y sobre todo luchas de poder personalizadas. No entraré en detalles ahora, lo importante es la consciencia que tengo de que entre los “Clubes de Señoras” y las asociaciones de “lucha por la igualdad de género en la cultura” existen diferencias generacionales y de poder adquisitivo, pero no de mentalidad.  Conocido es el debate entre los llamados feminismos “de la igualdad” y “de la diferencia”, pero su perfil esencialista, por más filósofas y críticas literarias prestigiosas que los respalden, funciona en una dirección: la del poder (sea de izquierdas o derechas, hasta aquí llega el dualismo). Lo escribo y asumo las consecuencias, porque este NO ES EL CAMINO que, por convicción, debe seguir una Musicología feminista que pretenda ser coherente con los tiempos que corren, o cualquier otro “contratiempo” (como diría Geneviève Fraisse) que les venga al encuentro.

(portada)Por esta razón he decidido detenerme un momento a contemplar el panorama, para meditar las opciones, más aún si pretendo seguir en esta línea de trabajo. Así llegué al libro de Mimi Marinucci Feminism is Queer. The intimate connection between queer and feminist theory (2010). La autora expone el determinismo biológico y “de género” que marca las construcciones socio-culturales desde el paradigma del “deseo sexual” (citando a Jagose, 1996, p.3, en p. 61), porque, y resumo, pareciera que finalmente todo tiene que ver con “los sexos” de la cultura, en primer, segundo y tercer grado, según dicta la norma del “biopoder” (citando a Beatriz Preciado).

Esto no es nuevo, pero resulta revelador que la autora, en su proyecto crítico orientado hacia la alternativa de un “feminismo queer”, utilice como ejemplo el Michigan Womyn`s Music Festival (pp. 53-63), enfrentado al activismo feminista con el transfeminismo ¡magnífico! evidenciando así lo que tanto me interesaba: las aporías éticas y estéticas de los estudios sobre las mujeres en la música.

Pero poco a poco, voy por la mitad del libro, así que me quedo con esta inquietud: así como “lo femenino” NO ES igual a mujer y “lo masculino” igual a hombre,  “lo queer” no es igual a homosexual, lesbiana, bisexual y/o transexual ¡Herejía! No, afirma Marinucci. Esencialismo dualista sí, y nuestra sociedad es esencialista, incluso cuando habla de “tercer sexo”. Sin embargo, “(…) By challenging the binary in this manner, queer theory is capable of resisting esencialism while simultaneously affirming the experiences of people for whom the established categories are problematic as well as people for whom the established categories are relatively unproblematic” (Marinucci, p. 61).

Sigo leyendo….

Part II (05/11/2011)

Terminada una primera lectura del libro, -me gustaría volver a repasarlo-, resumo cómo Marinucci propone un recorte “contextual” del Feminismo, acotado a la versión anglosajona por “waves” (olas), la primera y segunda, en secuencia histórica occidental, relacionadas ambas con el movimiento de “Liberación de la mujer”, y la tercera, con el llamado “pluralismo”, es decir, bordeando el sentido “occidental-judeo/cristiano-blanco-heterosexual”, para resumir muy grosso modo. Marinucci llega a esta “tercera ola” y cito: “Finaly, postmodern feminism and third-wave feminism both have been associated with feminist theory, feminist ethics, and feminist epistemology, and both warrant some discussion. With addition of postmodern feminism and third-wave feminism, the inventory of the various articulations of feminism now includes liberal feminism, Marxist feminism, radical feminism, socialist feminism, multicultural feminism, global feminism, ethics of care, ecofeminism, feminist empiricism, feminist standpoint theory, postmoderm feminism, and finally third-wave feminism.” (p. 86). Entre tantos “ismos”, la autora procura resumir las interconexiones entre ellos a nivel histórico e ideológico, para concluir que “postmodern feminism overlaps with both third-wave feminism and queer theory”. (p. 96). Esta claro que este es un discurso centrífugo y de relevos generacionales, pero la “pluralidad” expuesta por Marinucci obliga a una revisión de lo que entendemos por “Feminismo”, y “lo queer” de esta línea de pensamiento dentro de las espirales del activismo mediático y académico.

Ahora bien, es en la última parte de su libro (Sección IV), donde la autora, ¡al fin!, nos habla de qué entiende por “Queer Feminism”. Durante toda la obra nos ha introducido cada sección con epígrafes de L. Frank Baum y su mundo de Oz, donde la palabra “queer” es utilizada de un modo poiético (creador) especialmente relevante para la autora. En este último apartado nos dice: “Dorothy (…) which promised to be just as queer and unusual as were those she had before encountered.” (L. F. Baum, Dorothy and the Wizard in Oz, en Marinucci p. 103). Pero considerando su concepción teórico-teleológica “de relevos”, sus citas de Baum me remiten más a las fotografías de Annie Leibovitz para Vogue.

A. Leibovitz y K. Knightly recrean para la revista "Vogue" (Dic. 2005) el mundo de Oz.

En sus notas hacia un “feminismo queer” la dirección de Marinucci parece estar tomada. Sin embargo esta última sección es declaradamente experimental, no encontrando la precisión que esperaba. Pero el punto de partida es evidente: el feminismo como línea de pensamiento y acción ha sido y es, desde un principio, un movimiento “queer”. Enfrentado a “lo normativo” en diferentes momentos y lugares, desde distintas perspectivas y necesidades sociales, políticas, culturales, éticas, étnicas, sexuales, etc. Marinucci concluye: “Cultural jamming, radical cheerleading, and zine making are just three examples of queer feminist practice within popular culture.” (p. 111). Un Apéndice de términos y conceptos cierra el libro.

Muñecas "vintage" de Oz

Este es un trabajo introductorio, por algo había que empezar. La autora resume un estado de la cuestión difícil de acotar y nos provee de una perspectiva: el feminismo es queer como intervención a “lo normativo”, apropiación “no normativa” de “lo inapropiable” y “lo inadecuado”… pero, una vez más, la naturaleza centrífuga de los conceptos nos atrapa. Me temo que tratamos con feminismos “de muñecas”. No obstante, contemplo la posibilidad de un “feminismo queer” que vaya más allá del disfraz.

Entro en el mundo de OZ, pero ¡atención! no todxs somos Dorothy, ni “lo queer” del mundo de Oz, es evidente que no vamos “Over the Rainbow“…

Baricco en la voz de Luca Chiantore

BARNUM en las vitrinas de El Argonauta, Madrid.

Ayer martes 11 de octubre visité la Librería de música El Argonauta, presentaban  Barnum: Crónicas del gran show musical, primera traducción al castellano de escritos escogidos de un autor de culto, Alessandro Baricco. Algo me decía que no sería una “típica” presentación siendo Luca Chiantore, realizador de la selección y prólogo, responsable del evento. Lo que no me esperaba, -incluso conociendo la profundidad del pensamiento de Luca-, era que tendríamos la oportunidad de escuchar a Baricco en su voz, traído a la vida mediado por la experiencia íntima de una lectura personal, vivificante, tan extrema en su fuerza humana que debo confesar, me conmovió. No puedo decir que la presentación fuera una conferencia, porque el apelativo académico del término desvirtuaría lo que fue un acto de generosidad intelectual y humana, de una persona comprometida con la creación vital.

Conmovida, así salí de la presentación de Barum. No debía sorprenderme, es verdad, siendo Luca Chiantore quien daba voz a Baricco entre nosotros. Sin embargo, en tiempos como los que estamos viviendo, los escritos que leía con tanta convicción ribeteaban el contorno luminoso de un camino que, entre tantos discursos sobre la crisis actual, dejaba entrever cómo la peor de las crisis es la humana, la ética. Nuestro tiempo contempla extasiado cómo la flama de la “sociedad de bienestar” titubea inminentemente… al menos eso parecía hasta que escuché a Luca dar voz a esos pequeños trozos de memoria que salían a la luz dinamizados por una energía sonora, vibrante de vitalidad como brotes de otras flamas que, no hijas de la flacidez, -como esa que se contonea débilmente-, recordaban una fuerza que sigue estando allí, latiendo con lucidez… si, Lucidez, magnífica palabra.

BARNUM (portada)

En otro momento hablaré del libro per se, el cual espero reciba la atención y lecturas ya no que merece, sino que nuestra sociedad necesita. Porque este no es un libro balsámico ni muchos menos, ya lo sabrán quienes conocen a Baricco, no diré obviedades.  Este libro es un regalo, pero a la vez un arma, o mejor dicho, una fortaleza para quienes sepan encontrar en sus páginas el camino para la resistencia en “This Hard Land”, porque, como cantó The Boss, citado por Baricco: Well if you can’t make it stay hard, stay hungry, stay alive if you can.

Gracias Baricco, gracias Luca.

Susan Campos Fonseca
Madrid, 12 de octubre de 2011
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VIDEOS EN EL ARGONAUTA